Claves
- El proyecto se encuentra a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, sobre un área que forma parte de la plataforma continental argentina y se encuentra alcanzada por la disputa de soberanía con el Reino Unido.
- Navitas reconoce oficialmente esa ubicación y señala que Sea Lion está en las licencias PL032 y PL004b.
- El planteo solicita que las empresas se abstengan de iniciar o continuar las obras vinculadas con Sea Lion y de avanzar con la explotación de hidrocarburos.
La Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (Cecim) presentaron una demanda conjunta para solicitar a la Justicia Federal la suspensión de obras, perforaciones y actividades del desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion (León Marino) en la Cuenca Malvinas Norte, impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum.
La acción fue promovida ante el Juzgado Federal de Río Grande, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y se presenta como una “acción preventiva de daño ambiental y soberano de incidencia colectiva”, invocando el artículo 1711 del Código Civil y Comercial.
En el escrito, los demandantes apuntan contra Rockhopper Exploration, con sede en Reino Unido, y Navitas Petroleum Development and Production Limited (NPDP), también constituida en Reino Unido, además de quienes resulten responsables del diseño, construcción, instalación y futura operación de Sea Lion y sus eventuales ampliaciones.
El proyecto se encuentra a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, sobre un área que forma parte de la plataforma continental argentina y se encuentra alcanzada por la disputa de soberanía con el Reino Unido. Navitas reconoce oficialmente esa ubicación y señala que Sea Lion está en las licencias PL032 y PL004b.
Rockhopper informó que el proyecto continúa en desarrollo y que la primera producción de la Fase 1 continúa prevista para el primer semestre de 2028, mientras que la acción judicial busca que ese cronograma quede suspendido. El planteo solicita que las empresas se abstengan de iniciar o continuar las obras vinculadas con Sea Lion y de avanzar con la explotación de hidrocarburos.
En particular, el escrito pide suspender “las obras, instalaciones, perforaciones, movimientos del lecho marino, tendido de cañerías, pruebas, ensayos, actividades preparatorias, financiamiento de obras y cualquier otra intervención relevante vinculada con el emprendimiento”. También solicita impedir el inicio de la extracción y explotación de hidrocarburos.
Una publicación compartida de UNO Santa Fe (@unosantafe) Los abogados fundamentan la acción en lo que consideran la falta de autorización argentina para el desarrollo del proyecto y en el incumplimiento de la normativa ambiental nacional. En ese sentido, sostienen que las compañías no cumplieron con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas ni con el procedimiento de evaluación de impacto ambiental previsto por la legislación argentina.
La expresión implica que los demandantes solicitan que la medida sea adoptada inicialmente sin escuchar a las empresas demandadas, dada la urgencia que atribuyen al riesgo ambiental y soberano. La acción fue promovida por AAdeAA, asociación presidida por Enrique Viale, y el Cecim La Plata, representado por su presidente Rodolfo Carrizo y su secretario, Luis Aparicio.
El escrito cuenta con el patrocinio de los abogados Fabián Andrés Maggi, Romina Gabriela Araguás, Lucas Micheloud, Jerónimo Guerrero Iraola y Laurentina Alonso. Los demandantes plantean que el caso reúne dos dimensiones que consideran inseparables: la protección ambiental y la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas y sus espacios marítimos. La propia acción define ese enfoque como una “tutela ambiental soberana”.
Según argumentan, la explotación petrolera no solamente implicaría riesgos ambientales sobre el Mar Argentino, sino que además constituiría una modificación unilateral de la situación existente mientras continúa abierta la disputa de soberanía. El proyecto Sea Lion es un desarrollo offshore que Navitas presenta como un activo ubicado aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
La compañía posee una participación del 65% y actúa como operadora, mientras que Rockhopper tiene una participación del 35%. Navitas informa que el desarrollo contempla inicialmente dos fases. La primera prevé la perforación de 11 pozos submarinos, mientras que la segunda contempla otros 12, conectados a una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO).
La compañía proyecta una producción que se extendería durante más de 30 años y tiene previsto obtener los primeros barriles de petróleo en marzo de 2028.



