Claves
- El lector Miguel Ángel Reguera expone cómo el deterioro en las aulas se profundiza con los bajos salarios docentes, la caída en la comprensión lectora y la preocupante falta de financiamiento del Estado.
- Así, frente al retroceso en el aprendizaje y el abandono de los métodos tradicionales, el debate sobre el legado de Domingo Sarmiento vuelve a ser urgente en el país.
- La tragedia educativa señalada por Guillermo Jaim Etcheverry ya es pasado.
El lector Miguel Ángel Reguera expone cómo el deterioro en las aulas se profundiza con los bajos salarios docentes, la caída en la comprensión lectora y la preocupante falta de financiamiento del Estado. Así, frente al retroceso en el aprendizaje y el abandono de los métodos tradicionales, el debate sobre el legado de Domingo Sarmiento vuelve a ser urgente en el país. La tragedia educativa señalada por Guillermo Jaim Etcheverry ya es pasado.
Los resultados de las pruebas PISA (ver Aparte) demuestran que estamos en presencia de un sistema educativo calamitoso. Pero la crisis terminal ya venía mostrando síntomas de gravedad, que eran ignorados supinamente.
Un calendario escolar extendido desde febrero a diciembre, la quinta hora, la doble escolaridad, nuevos espacios curriculares como informática, robótica, idiomas varios, no alcanzó ni siquiera para parecerse a aquel sistema educativo del que nos sentíamos orgullosos y que enseñando de marzo a noviembre preparaba a los niños y jóvenes para los desafíos vitales. ¿Qué pasó? Cualquier descripción es incompleta.
Por ejemplo, la escritura reemplazó a la oralidad, la lectura oral en clase es casi inexistente y los debates o exposiciones orales pasaron al olvido. Las nuevas tecnologías, impusieron nuevas formas de enseñar, de evaluar y certificar los conocimientos. La lectura rápida, poco comprensiva y la escritura en letra de imprenta, reemplazaron a la lectura comprensiva y a la toma de apuntes en letra cursiva.
Los docentes en presencia del naufragio trataron de ordenar, cada uno a su manera, el camino hacia los botes, porque el naufragio era inminente. Algunos jubilaron los libros y se subieron a los celulares. Estábamos mal y encima los responsables de ordenar el sistema decidieron desfinanciarlo, no cumpliendo con la legislación que reglamenta los mandatos constitucionales.
Hoy, los docentes reciben un salario que está por debajo del mínimo de pobreza y pocos tienen incentivos para perfeccionarse, cursar en la universidad posgrados o incorporar nuevas herramientas. Las bibliotecas escolares están desiertas de niños y de libros. Año a año cierran librerías y quiebran editoriales. Las que sobreviven deben obedecer los mandatos comerciales de grandes editoriales extranjeras. La baja de la natalidad fue un golpe al corazón del sistema, pues sin alumnos no hay escuelas.
Así vemos como están cerrando establecimientos o servicios educativos. Los cursos se unifican con 35 o 40 alumnos (con un solo docente cuando requerirían una pareja pedagógica) o sobreviven con 10 o 15.
Las nuevas estructuras familiares, abrumadas por la necesidad de afrontar otras exigencias existenciales, poco controlan que se cumplan con tareas para el hogar y muchos se desinteresan del proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos, llegando a casos extremos de ni siquiera asegurar la concurrencia a los establecimientos educativos. Hoy, hay 71 países que están mejor posicionados que Argentina en los resultados de la evaluación educativa de las pruebas PISA.
Frente a esto, el ilustre sanjuanino, al que recordamos cada 11 de septiembre nos dejó dos lecciones que pueden ser una pequeña parte de las soluciones. La primera, la experimentó al estar encargado de sistema educativo de Chile y fue viajar a Europa y Estados Unidos para conocer cómo funcionaban sus sistemas educativos. La segunda, fue traer maestras de Estados Unidos y notables científicos y técnicos de distintas áreas para formar a las nuevas generaciones de ciudadanos.
Claro está, que al igual que entonces, las medidas a adoptar requieren invertir en el sistema (en capital humano y recursos materiales) y que aquellos que tienen la responsabilidad de fomentar "la educación", hoy disminuida a nivel de Secretaría, pues ni Ministerio de Educación de la Nación existe, sigan el ejemplo y compromiso de Domingo Faustino Sarmiento. Por ahora, viendo la realidad, solo podemos decir: ¡Perdón, Maestro!
Lectura imprescindible (1) "La tragedia educativa", obra de Gullermo Jaim Etcheverry (Fondo de Cultura Económica, 1999), es una lectura necesaria e imprescindible para quienes trabajan en instituciones educativas, ya que proporciona argumentos y elementos de juicio sólidos para reflexionar sobre la calidad educativa, de la que se habla mucho y con preocupación incluso en el presente.
Para los profesionales de la comunicación es importante entender su papel como participantes en el sector educativo y reconocer la aportación que pueden ofrecer desde su quehacer profesional.
La tesis principal del libro es que la educación está bajando de calidad y, que si bien estos resultados se refieren a aprendizajes escolares, las causas del bajo rendimiento no pueden atribuirse a la escuela o explicarse solamente a partir de lo que ocurre en ella, toda vez que este fenómeno es solo la expresión de un cambio social. Jaim Etcheverry (83 años) es un médico, científico y académico argentino que fue rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA) entre 2002 y 2006.
Dedicado de manera exclusiva a la docencia y a la investigación en el campo de la neurobiología, desarrolló su carrera como investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y profesor de la Facultad de Medicina de la UBA. Entre 2006 y 2012 fue presidente de la Fundación Carolina de Argentina, estrechamente relacionada con la Fundación Carolina de España cuyo Patronato preside el mismísimo rey español.
En 2010 recibió la Medalla del Bicentenario otorgada por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Academia Nacional de Periodismo de Argentina le entregó el premio Pluma de Honor en 2017 "en reconocimiento a su continuada, profusa y relevante actividad como estudioso y expositor de la cuestión educativa".
En mayo de 2019 fue declarado Ciudadano ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires reconocido por "la noble figura de ciudadano que él encarna, depositario de valores intelectuales y morales, comprometido con la educación". El Consejo Superior de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires lo designó Profesor Emérito de dicha institución en agosto de 2021. (1) Redacción El Litoral.
Evaluación PISA El informe del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes o Informe PISA (por su sigla en inglés: Programme for International Student Assessment) es un estudio llevado a cabo por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) a nivel mundial que mide el rendimiento académico de los estudiantes en matemáticas, ciencia y lectura.
Su objetivo es proporcionar datos comparables que posibiliten a los países mejorar sus políticas de educación y sus resultados, ya que en este análisis no se evalúa al alumno, sino al sistema en el que está siendo educado.

