Claves
- El Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7, misma repartición que decretó su quiebra, informó la habilitación para desarrollar dos subastas electrónicas sobre bienes pertenecientes a ambas empresas.
- Respecto a los productos de Garbarino, se trata de siete lotes que tienen una base conjunta que llega a $9.300.000, mientras que hay otros cinco lotes, pertenecientes a Garbarino Viajes, que ascienden a los $13.100.000.
- En tanto, los interesados en compulsar por los artículos de Garbarino Viajes pueden anotarse hasta el 28 de septiembre, para participar de la subasta que estará vigente entre el 1º de octubre y el 15 del mismo mes.
La quiebra de Garbarino, decretada a principios de este año, suma un nuevo capítulo luego de que se conociera la salida a remate de diversos lotes de productos pertenecientes tanto a esa firma como a Garbarino Viajes, la rama dedicada al turismo de la empresa. El Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7, misma repartición que decretó su quiebra, informó la habilitación para desarrollar dos subastas electrónicas sobre bienes pertenecientes a ambas empresas.
Respecto a los productos de Garbarino, se trata de siete lotes que tienen una base conjunta que llega a $9.300.000, mientras que hay otros cinco lotes, pertenecientes a Garbarino Viajes, que ascienden a los $13.100.000. Quienes deseen inscribirse en el Registro de Subastas Electrónicas Judiciales para el remate de artículos de Garbarino, que se desarrollará entre el 24 de septiebre y el 7 de octubre, tienen tiempo hasta el 21 de septiembre.
En tanto, los interesados en compulsar por los artículos de Garbarino Viajes pueden anotarse hasta el 28 de septiembre, para participar de la subasta que estará vigente entre el 1º de octubre y el 15 del mismo mes. En el listado de bienes de Garbarino a rematar, hay desde paneles de iluminación y matafuegos hasta un utilitario. Los lotes más baratos tienen una base de entre 80 mil y 250 mil pesos.
Contemplan estanterías, cámaras de seguridad, dispositivos de cobro y unos 140 paneles de iluminación, mamparas, exhibidores, cajoneras, sillas, muebles, herramientas y otros elementos que fueron usados en los locales de la cadena de electrodomésticos. Con una base estipulada en $100.000, se rematarán 70 matafuegos, extintores, detectores de humo, mangueras y señalética referida a incendios.
Un escalón más arriba, con una base de 450 mil pesos, se encuentra un lote de siete zorras hidráulicas para trasladar pallets, mientras que desde 850 mil pesos se puede pujar por 22 racks para redes informáticas, que también contemplan routers y otros componentes. Por último, el lote más caro, con una base de $7.500.000 más IVA, consta de un utilitario Citroën Berlingo con más de 258 mil kilómetros.
Desde el Juzgado aclararon que al monto que se remate este bien, se le debe sumar una deuda por patentes que se originó con la declaración de la quiebra. Respecto a los bienes de Garbarino Viajes, aunque cuenta con menos lotes, los mismos tienen mayor valor. El más caro, con una base inicial de $6.800.000, contempla muebles de oficina, mientras que hay otro lote, desde $3.200.000, que ofrece herramientas informáticas como monitores LED, teclados, impresoras y máquinas destructoras de documentos.
También se venden elementos destinados a áreas de descanso para empleados: una heladera, un microondas y una cafetera. En marzo de este año, el Juzgado Nacional Comercial N°7 decretó la quiebra de Garbarino, luego de que fracasara el proceso de salvataje abierto dado que no se llegó a un acuerdo con sus acreedores para reestructurar su deuda millonaria ni consiguió inversores dispuestos para aportar el capital necesario en la fase final del procedimiento.
La histórica cadena de locales de electrodomésticos, que llegó a tener más de 200 sucursales y 4.500 empleados, se vio obligada a cerrar definitivamente aunque ya contaba con una estructura que estaba prácticamente desmantelada. >> Leer más: La Justicia decretó la quiebra de Garbarino: cuál fue la causa y por qué no pudo evitar la crisis En 2020, la familia fundadora vendió la compañía al grupo de Carlos Rosales, titular del grupo asegurador Prof.
En ese entonces, la empresa contaba con una deuda de $11.000 millones entre proveedores y bancos acreedores, en un contexto de problemas financieros, caída del consumo y modificaciones del comercio minorista. Los dueños de Garbarino no lograron reunir las mayorías necesarias entre sus acreedores para aprobar un acuerdo preventivo y el fracaso del mecanismo de cramdown. Esto provocó la declaración de quiebra y la inhibición general de bienes sobre la sociedad.


